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Aquí no, ahora no. Erri de Luca





Os presento a uno de mis autores preferidos en lengua italiana, Erri de Luca, y lo hago con el primer libro que escribió cuando ya había cumplido cuarenta años.

"Ahora no, aquí no". Palabras de reprimenda, escuchadas en una Nápoles de postguerra, donde la pobreza y el frío no dejaban espacio para los juegos y las preguntas. Un tiempo de espera, de expectación, documentado en este relato como una carta a su madre donde presente y pasado se superponen, difuminando la distancia generacional para fundir dos vidas a través de los hilos invisibles del afecto.

Así, mediante un lenguaje delicado, alejado de frases y estructuras rimbombantes, el autor nos lleva de la mano para mostrarnos su infancia y hacer surgir, en quien lo lee, sensaciones que de alguna manera todos hemos vivido.












El Balcón en Invierno. Luis Landero




Está a punto de comenzar un nuevo libro, pero algo se revuelve en su interior que le hace reflexionar y decirse a sí mismo que ahora no, que ya basta. No se siente con ánimo de inventar, ni de doblegarse a los ritmos que marcan la ficción. 

Y así, poco a poco, se va dejando arrastrar por los recuerdos de su infancia, adolescencia y juventud para, con una prosa sencilla, íntima y diáfana, ir saltando por su vida de la misma manera que cualquiera de nosotros hace cuando echamos la vista atrás y, lo que vemos en ella, son fotogramas sueltos, inconexos, pero que han ido marcando nuestra existencia sin darnos cuenta.  

Una biografía donde los años no se suceden rigurosos en la narración, sino que viajan libres, desordenados, componiendo un mosaico de nostalgias y felicidades, como aquellas de nuestros veranos de la infancia.

Un placer que invito a degustar.




Vestido de Novia de Pierre Lemaitre



El martes pasado, por casualidad, me paré a leer una recensión que hacían en el Huffintongpost sobre el segundo de los libros traducidos al español de Pierre Lemaitre, concretamente éste del que ahora te hablaré. 

Dentro del artículo me encontré con un enlace que posibilitaba la lectura del primer capítulo y, sin dudarlo, comencé a leerlo.

Cómo sería la impresión que me causó que, al día siguiente, ya estaba camino de una librería para hacerme con él.

Ya mío, proseguí con su lectura acomodada en el café de los cines Verdi mientras esperaba la llegada de mi acompañante cinéfilo. Entramos en la sala y vimos la película pero, ¡¡madre mía!! cuánto mejor hubiera sido seguir inmersa entre sus páginas en lugar de perder el tiempo y, dicho sea de paso el dinero, sufriendo el último metraje de Woody Allen donde el tedio es el único protagonista. Para olvidar cuanto antes.

Digresiones aparte y continuando con lo que te quería comentar, el relato de Lemaitre me fue enredando, envolviendo, atrapando de manera casi hipnótica. La necesidad de ir avanzando en la historia me dejaba anclada al sillón o, ya en la noche, a la cama, sin ver el momento de cerrar sus páginas. Y así, conforme iba engullendo sus hojas, sentimientos encontrados iniciaron una lucha dentro de mi cabeza. Por un lado, la necesidad compulsiva de saber qué final le deparaba a la protagonista de la historia. Por otro, la pena de saber que cuanto más avanzaba menos tiempo me faltaba para dejar de estar, literalmente, absorta entre sus líneas. 

No puedo contarte mucho, de lo contrario cometería el tremendo error de dejarte sin la posibilidad de que te sorprendas y te veas, como yo, abducid@ por lo que encontrarás en él, pero si puedo ponerte en situación.

Sophie Duguet no es capaz de saber que es lo que le pasa. Desde hace tiempo ha empezado a perder cosas y se ve desbordada por situaciones irracionales para las que no encuentra una explicación. Lo de menos son los pequeños robos, o la imposibilidad de recordar algunas cosas, lo peor son los cadáveres que va dejando tras de sí sin ser consciente de lo que ha hecho.

Tratará de huir y en esa huída frenética te llevará, sin aliento, corriendo contra el tiempo.



Donna Leon






La conoces?

Te has adentrado alguna vez en el mundo creado por esta escritora que, sirviéndose de la figura de un commisario, te hace sentir que te mueves a su paso por la intrincada ciudad de los canales? 

Si no es así, te invito a que lo hagas. 

Una lectura relajada, sin vericuetos, de las que disfrutar mientras transcurre tu tiempo en esos medios de transporte que te acercan hasta tu lugar de trabajo o hasta la otra parte del mundo.

Sin darte cuenta te habrá envuelto la niebla, el acqua alta, los palacios o los campi, pero también la corrupción, la degradación o la transformación de esta preciosa ciudad en un parque temático, con su consiguiente pérdida de identidad.

Guido Brunetti, un comisario cercano, padre de familia y gran admirador de la buena cocina será quien se encargue de guiarte por sus investigaciones y por su ciudad, en compañía del su amigo y compañero, el sargento Vianello.

Además de Venecia y Brunetti, el resto de personajes dibujan a una sociedad con la que te sentirás identificado. El vicequestore Patta ejemplifica al jefe estúpido, incompetente, ávido de reconocimientos por parte de sus superiores y servil con ellos, que utiliza al mediocre Alvise como lacayo.

La esposa de Brunetti, Paola, una mujer críptica, inteligente y económicamente independiente, pero al mismo tiempo comprometida con su papel de ama de casa y madre. Descendiente de familia noble con cuyos padres, propietarios de un palacio sobre el Gran Canal, mantiene una relación de amor odio respecto a lo que ellos representan. 

Y otra mujer, Elettra, secretaria del vicequestore y de cuya vida privada poco se sabe, encargada de facilitar a Brunetti la conexión entre su mundo analógico y ese que se le escapa, el digital.

Pero dentro de su producción literaria también hay cabida a otra temática y personajes.

Así, en Las joyas del Paraíso, no encontrarás a su querido commisario, sino a Caterina Pellegrini, musicóloga encargada de averiguar qué se esconde en la herencia de un compositor del XVII. Interesante si te gusta saber más sobre música barroca, casi un ensayo. Y recomendable leerlo escuchando a Cecilia Bartoli.


En El Sabor de Venecia, escrito al alimón junto a su amiga Roberta Pianaro, se adentra en el mundo de la gastronomía del Véneto para hacernos llegar las recetas de esos platos que con tanto deleite consume Guido, ya sea en casa o en los bacari de la ciudad. 


Por último, en Paseos por Venecia con Guido Brunetti, escrito por Toni Sepeda, se encarga de abrir el libro con un prólogo donde cuenta su experiencia de desorientación acaecida durante sus primeros meses de estancia en su nueva ciudad de acogida. Ahora ya no se pierde y se mueve con la libertad que le proporciona el anonimato conseguido gracias a que sus novelas no se traducen en Italia. 







Milenio



Pocos días faltan para que se cumplan 10 años desde que Vázquez Montalbán pusiera rumbo, desde Bangkok, a otros mundos intangibles.

Y ha sido ahora cuando, rebuscando entre mis libros, me he topado con ésta, su última novela, publicada en 2004. En compañía de Carvalho y Biscuter emprendo un viaje sin maletas por Italia, Grecia, Egipto, Israel, Líbano, Turquía, Azerbaiján, Turkmenia, Uzbekistán, Afganistán, la India, Tailandia... Literatura, gastronomía, arte, historia, política, cine, todo ello "condimentado con las especias" del humor, la ironía y la crítica.

La primera parte del trayecto ya la hemos completado. Ahora, los tres, esperamos desde Tailandia la continuación de este viaje rumbo a las antípodas.

El periplo promete.




Viéndola con otros ojos.





Quiero hablarte de un libro.

Lo leí en el 2005, pero hace poco que lo he vuelto a leer con la excusa de mi partida a Venecia.

En sus páginas te encontrarás con una descripción de la ciudad diferente a las que acostumbran a darnos las guías o escritores que se limitan a contar, una y mil veces, lo mismo. El propio autor recibió una recomendación: "No describas lugares por los que ha pasado mucha gente; ya lo ha hecho alguien antes que tú, y quizá mejor" pero, por fortuna para nosotros, sus lectores, no le hizo caso y se decidió a escribir sobre ella.

Huye de esos lugares comunes y nos describe la ciudad a partir de detalles mínimos que pasan desapercibidos a muchos viajeros que, ávidos por llevarse a casa la foto de los lugares emblemáticos, no reparan en que esta ciudad encierra "secretos" que hablan de ella de una manera diferente a como lo hacen la magnificencia y solemnidad de sus palacios, iglesias o museos.

Él te habla de esos pilotes que emerge a la superficie, como "árboles sin copas ni raíces" . Señales imprescindibles para navegantes que surcan sus aguas. De sus diferentes nombres, palina, dama, bricola... y de su corta vida.

De los colores que la humedad proporciona a todo y donde "la pátina se parece a un baño de oro". De los amaneceres y los ocasos que modifican el entorno y el alma. De los sonidos de los pasos sobre los puentes. De los jardines privados, donde el cosmopolitismo de la ciudad queda recogido a través de un sinfín de especies traídas de remotos lugares. De los vientos, siroco, bóreas, lebeche, sinibbio...que portan entre sus manos las semillas de plantas que, sin pedir permiso, buscan acomodo entre las grietas. Del arte povera callejero que, encastrado en los muros, pasa desapercibido para la mayoría de los viandantes. De los pozos, "alhajas de los campielli". Del pan, donde múltiples culturas dejaron su huella, ciabatta, cioppa, pane arabo, pane ázimo, anaretta y tantos otros que nos hablan de su larga vida o de las osterie, las flores silvestres más bellas de Venecia, pero cuyo encanto ha ido marchitándose sin remedio.

Esta es su Venezia y te animo a conocerla a través de su palabra.

Puede que también termine siendo la tuya.


Useppe, Bella e Ida


Desde el título de esta entrada, te dan la bienvenida tres de los personajes principales que viven entre las páginas de este libro gracias a Elsa Morante, una de las mejores escritoras italianas del siglo XX.


Como has ido viendo, a través de lo que he publicando hasta ahora, Roma está siendo la ciudad sobre la que giran mis "notas" y también fue la ciudad elegida por la autora para servirle de marco a esta novela que te presento, aunque en un momento histórico muy diferente.

Moviéndose por los barrios de San Lorenzo, Testaccio y lo que en los años 40 fuera uno de los suburbios de la ciudad, Pietralata, Elsa Morante nos relata la vida de una joven maestra medio judía, Ida, y de su hijo Useppe, fruto de una violación por parte de un soldado alemán. A través de ellos y de otros personajes más, nos muestra como la irracionalidad de la guerra marcará la vida de la gente de a pie, de aquella que solamente trata de seguir adelante mientras todo se derrumba a su alrededor por los caprichos de unos dirigentes para quienes, su vida, no forma parte de la Historia por ellos escrita.

El retrato de Ida es el de una mujer débil, introvertida, protectora de su hijos Useppe y Nino, temerosa...símbolo, en definitiva, de lo opuesto al fascismo reinante caracterizado por un personaje como Mussolini, prepotente, arrogante, dictatorial, patéticamente autoritario.

Useppe, un niño ingenuo, entrañable, que busca el cariño en los adultos como medio de integración en ese mundo que le rodea y del que ha estado al margen durante parte de su corta vida, viviendo una prisión doméstica por el miedo de Ida al posible rechazo de una sociedad en la que ella tampoco se siente integrada. 

Y Bella, una pastora marismeña, que en la prosa de la escritora desarrolla el papel de una segunda madre para el pequeño Useppe, que le habla y le comprende mucho mejor que los seres humanos que pueblan su mundo.


El caso Moro

¿Te acuerdas que en mi última entrada hacía referencia a un libro escrito por Leonardo Sciascia titulado El caso Moro? pues bien aquí te presento la obra.



Fue publicada en 1978, durante el periodo conocido en Italia como "Anni di Piombo", periodo que se extendió, aproximadamente, desde fines de los 60 a comienzos de los 80,  y que estuvo marcado por una situación política caótica, con revueltas laborales y estudiantiles que derivaron en continuos atentados y enfrentamientos entre las fuerzas del Estado, grupos de extrema derecha, como Avanguardia Nazionale u Ordine Nuovo y grupos de extrema izquierda como las Brigate Rosse, siendo este último quien secuestró y asesinó al que entonces fuera presidente de la Democracia Cristiana, Aldo Moro.

Sciascia, en ese momento, era diputado del Partido Radical y participó en la comisión parlamentaria encargada de investigar este suceso; de hecho, al final del libro se recoge el informe presentado por él en junio de 1982.

Para tratar de entender lo ocurrido, analiza las cartas que Moro envió desde lo que las Brigadas Rojas llamaban "la prisión del pueblo", los comunicados remitidos por este grupo a los medios de comunicación, las irregularidades, ineficacia y lentitud de los cuerpos y fuerzas de seguridad y la posible implicación del Estado en el fatal desenlace. 

En ella se recoge también la transcripción de la llamada telefónica que sus secuestradores hicieron al profesor Franco Tritto, amigo de la familia Moro, comunicándole dónde podían encontrar su cuerpo.

Se puede leer como una novela, pero no lo es.


Varias historias

Te propongo una lectura.

Estoy segura de que si tienes pensado ir a Roma por primera vez, o volver, en este libro encontraras algunas cosas que te ayudarán a conocerla mejor.




Como dice en su contraportada, no es una guía al uso, sino un recorrido personal por esta ciudad, donde encontraras referencias a Caravaggio, Keats, la cocina, la burocracia, Sordi, los gatos, la calle donde apareció el cadáver de Aldo Moro, los papas, la historia de los marqueses Casati Stampa...y muchas cosas más que no digo para que te pique la curiosidad y te adentres en él. 

Ya sabes, lo mejor es tener.........un libro entre las manos.


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